Encontré a una a la que le olía el coño bien, y me enamoré.
Dicho por “el cuatrero“, uno de nuestros compañeros de fechorías nocturnas.
Qué buenos amigos tenemos.
El mundo como lo vemos todos
Encontré a una a la que le olía el coño bien, y me enamoré.
Dicho por “el cuatrero“, uno de nuestros compañeros de fechorías nocturnas.
Qué buenos amigos tenemos.
Posted in Lecciones magistrales.
– 15 Febrero 2006
Stay in touch with the conversation, subscribe to the RSS feed for comments on this post.
Ante tanta rotundidad de me he quedado sin palabras. Me queda, sólo, agradecer a la inmensa mayoría de los chicos que he conocido a “ese nivel” el que hayan ido tan aseaditos y tan limpitos
Pues claro que si, un coño que te guste como huele necesita de ese sentimiento.
Ostia, qué comentario tan desagradable… en serio, me quedo sin palabras.
Como decían en la peli “La cosa más dulce”:
“Vivan los chimichurris perfumados.”