Hace poco, Fender nos envió una historia real ocurrida hace pocos días para colaborar con Testosterona. Ojo, está escrito en argentinio (¿lunfardo?).
Estabamos mi amigo “el Ruso” y yo tomando unos daiquiris en una céntrica confitería de nuestra pequeña capital de provincia. Yo, casi forastero, inquirí información sobre dos treintañeras de buen ver, vecinas ocasionales.
- Una es fulana de Tal, soltera, abogada, – dijo el Ruso escuetamente , – y la otra es Zutana de Cual, soltera tambien, su secretaria.
Como no dió mas datos para discernir entre una y otra, aguzé mis poderes deductivos y me quede mirandolas, en silencio, unos segundos.
El Ruso me interrumpió, como adivinando mi frustración:
- No te esfuerces en vano: la abogada se viste como su secretaria y la secretaria actúa como si fuera abogada…
En unas pocas y sabias palabras, el Ruso me enseño mas sobre el alma femenina que quince romances (y sus correspondientes desengaños).
De todas formas, cuales Penélopes, ambas “profesionales” esperaban a otros Ulises, lo que no tardamos de averiguar empíricamente. Desafortunadamente, no nos fue dada la oportunidad de tensar sus arcos…
Igual, la noche termino muy bien…
no entiendo nada o_O
con lo fácil que era que el Ruso dijese:
“- No te esfuerces en vano: son lesbianas”
FIN
jaja,era lo que esperaba xD
Jajajajaja, eres mujer, no te esfuerces…
Ahh, no, no son lesbianas.
Y si lo fueran, no habria cuento…
¬¬