Una de las fantasías sexuales que aún no he cumplido es realizar todo tipo de juegos salvajes (preferiblemente con azafatas, aunque la profesión es lo de menos, lógicamente) en un avión. Ya sea en los servicios, medio tapados en los asientos (sí, también soy un poco exhibicionista), etc.
Pero después de ver esta fabulosa guía, voy más preparado para cuando se me presente la ocasión, que espero que sea pronto. Veamos algunos ejemplos:

Entrando en calor…
Voy a ir reservando un billete… ¿alguien se viene?



Lo mejor es lo detallistas que son dibujando un tanga que se descubre bajo la minifalda.
Es que eso es un detalle fundamental por parte de ellas.
Tienen un color de piel que denota la existencia de turbulencias…
Lo mismo lo del color es por la comida… de las que dan en el avión, no la otra.